viernes, 8 de agosto de 2014

LA BUENA MUERTE


"Perro en el bosque", pintura de Manuel Amigo



Sentir la volubilidad de los huesos
Su crujir en lo más hondo de tu pozo
Vaciar los bolsillos de naderías
Cambiar la sucia tela por cuero peludo
Saltar de la cama al sotobosque
Dejar atrás un viejo traje
Y correr, correr, correr...
Olvidando quién fuiste
Siendo quien eres
Corriendo sin tropezar
Sobre troncos olvidados y cauces secretos
Buscando un lugar donde dejarte caer en paz
Porque mueres, lo sabes
Y sabiéndolo sigues corriendo, persiguiendo un digno final
Hasta que te rindes en un lecho de hierbas y hormigas
Y tu lengua se congela, y tu corazón deja de bombear
Entonces aparece un último pensamiento, uno feliz:
Haber dejado tu cama de satén para como un perro morir.



Rafael Lindem



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