martes, 26 de agosto de 2014

AMBICIÓN EN MI BEMOL (PASAJE DE ALICIA Y OTROS RELATOS DE MIERDA)



Gracias, señorita Tarta de Manzana


 
 
  
 
Michelle: ¡Hola, hermanito, hermanito, hermanito! ¿Escribiendo?


Ralf: Trabajo en nuestro concierto para saxofón alto en mi bemol. Llevo todo el día.


Michelle: ¡Oh, hermanito, hermanito, te quiero tanto, hermanito! ¡Te quiero tanto, tanto, tanto! ¿Lo sabes, verdad?


Ralf: Ajá.


Michelle: Es tanto el amor que siento por ti. Daría mi vida por ti, hermanito. Tú y yo juntos hasta el final, hermanito, hasta el final con nuestro concierto para saxofón en mi bemol. Será un éxito. Nos agasajarán, hermanito, como a estrellas. La ciudad será nuestra. Te quiero tanto, hermanito.


Ralf: Necesito que me ayudes con estos pasajes, Michelle, quedamos en que este concierto estaría escrito por los dos.


Michelle: Oh, hermanito, hermanito, me encantaría, pero tengo que salir. Tengo una cita con un Selmer Bundy y un Yanahisawa. Están como un queso y nos ayudarán con nuestro concierto, hermanito. Están podridos de pasta, hermanito, y tienen muchos contactos. ¿Me oyes? Contactos. Oh, te quiero tanto, hermanito. Hablaré por los dos, hermanito, velaré por los dos. ¿Me queda bien esta minifalda?


Ralf: Pero Michelle...


Michelle: ¡Hermanito, no hay tiempo, hermanito, he de irme! ¡Me esperan, hermanito! ¡Te veo luego, hermanito! ¡Tú escribe, hermanito, escribe mucho y termina nuestro concierto! ¡El concierto es lo primero! ¿Vale, hermanito?


Ralf: Michelle...
 
 
Michelle: Adiós, hermanito, adiós, te quiero tanto, tanto, tanto...




Rafael Lindem







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