sábado, 24 de mayo de 2014

EN LA CORTE DEL GRAN CERDO CASTRADO







En la corte del gran cerdo castrado todo son quejas
En la corte del gran cerdo castrado todo es una excusa
En la corte del gran cerdo castrado todo es vileza en cornamusa
En la corte del gran cerdo castrado todo son despreciables gracejas


Su reino es de pelusa, costra y mierda amerengada
Las prisiones andan rebosantes de aventureros y emprendedores
Fuera, reinan  alcahuetas y mequetrefes, esparciendo mil rumores
El honor y la elegancia son una maravilla ni siquiera imaginada


Cuidado, viajero, no pises su sombra, no solapes su regio gruñido, no sueñes
Cuidado con mirar a otra parte cuando el rey  rezonga, mucho cuidado
Cuidado con medirte en su presencia, no sea que quede por tierra


Se prudente, celoso de tus virtudes; olvida lo contrario, no te empeñes
Si hay suerte, mordaza;  jamás comentes ese logro largamente deseado
Recordad que allí, en la corte del gran cerdo castrado, la dicha es una declaración de guerra





Rafael Lindem




 

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