jueves, 17 de abril de 2014

ASHLEY







Sobre la rama del árbol descansa mi corazón
Mis ojos giran vigilantes en el prado
Mis pulmones saltan de miedo al ver el tejado
¿No es aquella la ventana de mi habitación?


Pero ahora esta es mi casa, este palo huesudo
Se está mejor aquí que allá, con sus zapatos meados
Lejos de sus gritos, el alcohol y sus pollos quemados
A solas con mi odio, sin las chorradas de un dios sordomudo.


Si alguna vez bajo del árbol será para romper su estúpida expresión
Para mandar su corazón a una rama, sus ojos a los prados, y sus pulmones al tejado
Hay una perra en mí que quiere hacerlo, hay una perra en mí que ama a mi madre


Algún día limpiaré esa casa de hombres y volveremos a sonreír en mi habitación
Sólo soy una niña, pero lo haré, porque mi perra es fuerte y ha despertado
Está abajo, al pie del árbol, esperándome, mirándome: tiene los ojos de mi padre.





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